Una de las búsquedas más repetidas que hemos medido es "pronunciación del inglés a español": gente que quiere ver how are you escrito como "jáu ar yu" para poder decirlo. Es una estrategia razonable y funciona durante un tiempo.
Pero tiene techo, y conviene saber dónde está. La transcripción al español te lleva a que te entiendan; no te lleva a que no te noten. Y el motivo es aritmético.
El problema de fondo: cinco vocales contra doce
El español tiene cinco vocales y casi no varían: la a de casa es la misma en Lima, en Sevilla y en Rosario. Es un sistema limpio y envidiable.
El inglés tiene, según cómo se cuente, unas doce vocales simples más ocho diptongos. Cuando metes veinte sonidos en cinco cajas, varios caen en la misma caja y dejan de distinguirse:
| Pares que se nos juntan | IPA | Qué pasa |
|---|---|---|
| sheep / ship | /iː/ vs /ɪ/ | ambas acaban en "i" |
| bad / bed | /æ/ vs /e/ | ambas acaban en "e" |
| fool / full | /uː/ vs /ʊ/ | ambas acaban en "u" |
| cup / cop | /ʌ/ vs /ɒ/ | se mezclan en "a"/"o" |
Lo incómodo de esta lista es que no son palabras raras. Son las que usas a diario. Y como tu oído no separa los dos miembros del par, tampoco oyes que tú los dices iguales.
La vocal que no tenemos: la schwa
Si solo pudieras arreglar una cosa, sería esta.
El inglés reduce las vocales átonas a un sonido neutro, /ə/, la schwa. About es /əˈbaʊt/, no "abáut" con una a plena. Computer es /kəmˈpjuːtə/. Banana tiene tres a escritas y solo la del medio se pronuncia entera: /bəˈnɑːnə/, con schwa en la primera y en la última.
En español no reducimos nada: cada sílaba recibe su vocal entera y más o menos la misma duración. Por eso el inglés de un hispanohablante suena plano y rítmicamente parejo, como una ametralladora, mientras que el inglés nativo alterna sílabas largas y fuertes con sílabas casi tragadas.
Esto pesa más que cualquier consonante suelta. Puedes tener todos los sonidos correctos y seguir sonando extranjero solo por repartir el tiempo de forma uniforme.
La sorpresa: el th lo traes medio hecho
Aquí va lo que casi nadie te cuenta. El famoso th, el terror de medio mundo, a nosotros nos sale casi gratis. Hay dos th: uno es gratis para todos los hispanohablantes, y el otro depende de tu variedad.
El th sonoro de this, that, mother es /ð/. Y ese sonido ya lo haces mil veces al día: es la d de nada, de cada, de dedo entre vocales. Pon la lengua donde la pones en nada y di this. Ya está. Esto vale en cualquier variedad del español, de Ciudad de México a Valladolid.
El th sordo de think es /θ/, y aquí sí importa de dónde eres. Si distingues casa de caza —centro y norte de España—, ese sonido ya lo tienes: es la z de zapato y la c de ciudad. Si seseas —toda Latinoamérica, Canarias y buena parte de Andalucía, es decir, la mayoría de los hispanohablantes del mundo—, /θ/ es el único sonido verdaderamente nuevo de los dos, y se consigue poniendo la lengua donde la pones para el th de this y quitando la voz. Son treinta segundos de trabajo, no un muro.
Mientras tanto, un alemán o un francés tiene que construir los dos desde cero. Vamos con ventaja y rara vez la usamos: la mayoría de nosotros dice sink por think por costumbre, no por imposibilidad.
La /h/ que sí suena y la "e" que sobra
Dos marcas de acento muy reconocibles, las dos de origen ortográfico.
La /h/ inglesa se pronuncia. En español la hache es muda, así que el reflejo es borrarla: hello → "eló", have → "av", how old are you → "au old ar yu". En inglés la /h/ es un soplo real de aire, y sin ella hill se confunde con ill, y heat con eat.
La "e" de apoyo sobra. En español prácticamente ninguna palabra empieza por s + consonante: por eso tenemos escuela, España, estudio, y por eso adaptamos los préstamos (estrés, esnob, estándar). Al pasar al inglés, el reflejo coloca esa e delante: "eSpain", "eSchool", "eStop". Es probablemente el rasgo más identificable del acento hispano en inglés, y se corrige con un truco tonto: empieza la palabra alargando la /s/ — ssspain — y entra en la consonante sin vocal previa.
Lo que conviene llevarse
- La transcripción "a español" sirve para arrancar, pero fija errores si te quedas en ella: cinco vocales no pueden representar doce.
- La schwa y el ritmo valen más que cualquier consonante aislada.
- El th sonoro lo traes de casa (y el sordo también, si distingues casa de caza), y la
edelante de sp-, st-, sk- es lo primero que delata.
Nada de esto se arregla leyendo transcripciones: hay que decirlo y que alguien juzgue el resultado, porque tu propio oído corrige hacia el español lo que acabas de decir. Prophora puntúa cada frase que pronuncias en el momento, en tu propio dispositivo, y te señala en qué sonido te desviaste.
Empieza por una sola frase: I think this is his Spanish school. Tiene los cuatro problemas de este artículo metidos en siete palabras: los dos th, la /h/ de his, la e que se te cuela delante de Spanish y school, y las vocales cortas de think, this e is.